• Vicente Gómez Fernández

¿Qué son los Coronabonos? ¿Por qué están dividiendo a la Unión Europea?

En plena crisis del COVID-19, la Unión Europea, es una de las regiones más afectadas por el virus, provocando un fuerte impacto negativo en su sociedad y frenando su economía bruscamente.


Una de las principales consecuencias socioeconómicas que acarrea esta pandemia es la necesidad de los Estados de aumentar el déficit público para cubrir todos los gastos que implica el COVID-19. Este obligado aumento del gasto público por parte de los gobiernos ha hecho que las primas de riesgo de los países más endeudados se disparen de nuevo como ya sucedió hace una década.



Como solución a este enorme problema, se ha venido hablando en las últimas semanas de los llamados popularmente coronabonos (antiguos euro bonos) para combatir esta crisis. Sin embargo, en los medios de comunicación tradicionales no se ha hecho mucho hincapié en qué son y para qué sirven. Por ello, en este post, les explicaré brevemente en qué consisten y por qué están dando tanto que hablar entre los líderes europeos.


Los coronabonos serían un título de deuda similar a un bono de deuda soberana pero respaldados por los países de la UE lo que conllevaría a una diversificación del riesgo entre los países. Este activo sería de emisión única (temporal) y con vencimiento a largo plazo.


Alguna de las dudas que rodean al uso de estos bonos es qué institución emitiría dicha deuda. Entre ellos, se ha propuesto el MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), un organismo creado para asistir a los países de la zona del euro que sufren dificultades económicas o corren el riesgo de sufrirlas. Sin embargo, no han tardado en surgir las críticas por parte de algunos economistas como Jens Sudekum que afirmaba que este mecanismo fue diseñado para hacer frente a un shock asimétrico (CNBC, 2020).


En la Unión Europea actualmente existe una gran división de opiniones sobre utilizar los euro bonos como medio de financiación de los Estados para combatir esta crisis sanitaria. A continuación, podéis observar un gráfico que representa la actual división entre los países que apoyan la emisión de estos coronabonos y de aquellos que mantienen una posición más escéptica.



Entre los principales demandantes de estos coronabonos entre los que se encuentran España, Italia o Francia, que alegan que ésta es una crisis simétrica que afecta a todos por igual y ningún Estado miembro es culpable de la pandemia mientras que aquellos que muestran una posición opuesta, los conocidos como “Frugal Four” (Alemania, Países Bajos, Finlandia y Austria), argumentan que ellos no tienen que pagar por aquellos que durante los últimos años de crecimiento económico no han sabido reducir su déficit público, defendiendo que los miembros que lo soliciten pueden obtener financiación con líneas de crédito emitidas a través del MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad).


Los motivos por los que surgen estas discrepancias son claros. Los países a favor son mayoritariamente aquellos cuya deuda soberana es elevada y cuya deuda tiene una peor calificación crediticia, es decir, a estos países emitir deuda por separado les resultaría más costoso debido al mayor riesgo e intereses que tendrían que pagar a los tenedores de sus bonos. Por otro lado, se encuentran los países más conservadores en este aspecto y que presentan unos bajos niveles de deuda pública y como consecuencia una mejor calificación crediticia que lleva consigo a la posibilidad de financiarse de forma más barata en los mercados.


Sin duda, ésta ha sido y seguramente será, una de las decisiones más trascendentales que deberá tomar la Eurozona en su inmediato futuro. Hemos visto como el acuerdo al que han llegado de momento no concibe la creación de los eurobonos y se deja que el impacto de la crisis lo asuma el MEDE. No obstante, estamos seguros de que el debate volverá a reabrirse más adelante y se volverá a plantear la emisión de deuda conjunta en la Eurozona.