• Ionut Traian Matei

¿Qué es la gestión activa y gestión pasiva?

Una de las primeras decisiones que debe tomar un inversor a la hora de buscar rentabilidad a sus ahorros a través de los fondos de inversión es elegir entre la gestión activa o la gestión pasiva pero, ¿en qué consiste cada una de ellas y cuáles son los beneficios que nos aportan?




¿Qué es la gestión activa?


La gestión activa es aquella en la que un equipo gestor toma las decisiones de inversión bajo su criterio y experiencia. Mediante la información de la que dispone, su interpretación y dentro de una filosofía de inversión establecida ,el gestor tiene libertad de invertir en los activos que considere más interesantes para lograr, en última instancia, una rentabilidad superior al mercado.


Ciertamente, es este uno de los pilares en los que se fundamenta la decisión de elegir un fondo de inversión activo frente a uno pasivo: la confianza en que el gestor conseguirá una rentabilidad mayor en épocas alcistas mientras que reducirá las caídas en los periodos bajistas. Por este motivo, el inversor estará dispuesto a asumir unos costes mayores debido a la confianza en las habilidades del equipo gestor.



¿Qué es la gestión pasiva?


Por otra parte, la gestión pasiva consiste en construir una cartera de activos que replique el comportamiento de un determinado índice de referencia (por ejemplo el S&P 500 o el IBEX 35). En este caso, el equipo gestor no tomará ninguna decisión y se limitará a comprar en la misma proporción aquellos valores que conforman el índice.

Uno de los argumento a favor de la gestión pasiva es la idea de que en el largo plazo muy pocos gestores consiguen batir continuadamente al índice con el que se comparan y que, unido a unas comisiones muy inferiores, la gestión pasiva ofrecerá una rentabilidad neta superior.



Finalmente, queremos destacar que hay que prestar especial atención a los fondos que tienen apariencia de gestión activa pero que realmente lo que hacen es replicar un índice y cobrar comisiones muy superiores al valor añadido que ofrecen.


Por este motivo y aunque consideramos ambos tipos de gestión como una buena opción para obtener rentabilidad a nuestros ahorros, sí queremos destacar que la sencillez a la hora de escoger un índice de la gestión pasiva unido a su bajo coste puede ser una opción muy recomendable para los inversores más noveles.