• Ionut Traian Matei

Guía TFR: Principales ratios para analizar fondos de inversión

A la hora de elegir un fondo de inversión, la mayoría de los inversores se fijan en diferentes ratios que facilitan el análisis sobre la evolución del fondo con respecto a su índice de referencia.


Del mismo modo, estos ratios permiten comparar distintos fondos que se encuentran en la misma categoría.

En esta guía vamos a explicar todo lo que tienes que saber para entender los principales ratios sobre fondos de inversión.

  1. Ratio de Sharpe

  2. Tracking error

  3. Ratio de información

  4. Modificación de Israelsen

  5. Beta

  6. Correlación (R²)

  7. Alpha

  8. Ratio P/E (PER)

  9. Ratio P/S (P/V)

1. Ratio de Sharpe


La ratio de Sharpe es una de las ratios más utilizados en el análisis de fondos. Mide la media de las rentabilidades mensuales anualizadas menos la rentabilidad libre de riesgo (en Europa los Bonos del Estado Alemán y en EE.UU los Bonos del Tesoro) y dividido por la volatilidad en ese periodo entendida como desviación estándar.

La ratio de Sharpe muestra la cantidad de rentabilidad más que ofrece el fondo por cada 1% de riesgo que hemos asumido (entendiendo riesgo como volatilidad).


De esta manera, cuanto mayor sea la ratio de Sharpe de un fondo de inversión, mejor es la rentabilidad que ofrece en comparación al riesgo adicional que se ha asumido.


Suele considerarse como una buena ratio de Sharpe cuando es superior a 0,8, no obstante, siempre deberá compararse el valor en comparación con otros fondos de la misma categoría.


Aspectos a tener en cuenta


La ratio de Sharpe está concebida para rentabilidades mejores que las de la tasa libre de riesgo, ya que no entiende que asumiendo más riesgo (mayor volatilidad) puedas obtener una menor rentabilidad.


Por este motivo, hay que resaltar que la ratio de Sharpe sólo sirve cuando la rentabilidad del activo que estamos analizando es positiva.

2. Tracking error


Se calcula como la desviación estándar de la diferencia de rentabilidad del fondo frente a su índice de referencia en un determinado momento de tiempo determinado.


El tracking error nos sirve para conocer el nivel de riesgo que se está asumiendo respecto al índice de referencia.

Tracking Error = Desviación Estándar (Rentabilidad del fondo – Rentabilidad del índice)

Aspectos a tener en cuenta


Un tracking error alto indica que se está asumiendo un riesgo mayor con respecto al índice. No obstante, no nos está diciendo si este mayor riesgo ofrece consigo una mayor ganancia.


Un tracking error elevado no es necesariamente mal síntoma ya que lo que nos indica es que el fondo de inversión tiene una menor correlación con respecto a su índice.


Esta ratio deberá complementarse observando la rentabilidad adicional que ofrece el fondo de inversión con respecto al índice, así como los costes adicionales por la gestión activa.

3. Ratio de información


La ratio de información mide el exceso de rentabilidad anualizada del fondo con respecto al índice dividido por su tracking error.


Esta ratio mide si la rentabilidad que ha obtenido el fondo sobre su índice de referencia se ajusta al riesgo asumido.


Si el fondo de inversión ha asumido un mayor riesgo con respecto al índice (medido a través del tracking error) pero no refleja una rentabilidad acorde a ello, la ratio de información será más bajo.


Por este motivo, cuanto mayor sea la ratio de información en comparación con otros fondos de la misma categoría, mejor.

Aspectos a tener en cuenta


Al igual que sucede con la ratio de Sharpe, la ratio de información está pensado con la idea de que, si asumes más riesgo que el índice es porque la rentabilidad va a ser mayor, de no darse esta situación y obtener rentabilidades negativas la ratio ofrece un coeficiente incorrecto.

4. Modificación de Israelsen


Como acabamos de ver, la ratio de Sharpe y de información dejan de tener sentido cuando la rentabilidad es negativa.


Israelsen parte de estos dos coeficientes y aplica a los denominadores un exponente que corrige este problema. Sencillamente aplica el exceso de rentabilidad del fondo respecto al índice dividido por el valor absoluto de ese exceso de rentabilidad.

5. Beta


Beta mide la volatilidad del fondo respecto a su índice de referencia.

Una beta igual a 1 indica que el fondo de inversión tiene la misma volatilidad que el índice.


Una beta superior a 1 significa que el fondo va a comportarse mejor que el mercado en los periodos alcistas y peor en las etapas bajistas.


Lo ideal a la hora de observar la beta de un fondo de inversión es encontrar aquellos fondos que sepan gestionar la beta de manera activa subiendo más que el mercado en etapas alcistas y cayendo menos que el índice en mercados bajistas.


Si un inversor quiere reducir la volatilidad en su cartera deberá buscar fondos de inversión con betas inferiores.

6. Correlación (R²)


La correlación compara el movimiento de un fondo respecto a su índice de referencia.


Sus valores se sitúan entre +1 (correlación perfecta positiva) y -1 (correlación perfecta negativa).

Aspectos a tener en cuenta


El análisis de la correlación resulta esencial para ver si el índice es representativo del fondo.


De tener una correlación baja el resto de las ratios que hemos descrito anteriormente dejan de ser útiles.


Una correlación cercana a 0 indica que existe una escasa relación entre el fondo de inversión y su índice. Mientras que, a partir del 0,7 se puede considerarse como representativo.

7. Alpha


Alpha mide la rentabilidad que ha sido capaz de generar el gestor con respecto al índice de referencia, ajustada por el riesgo.


Esta ratio nos muestra la rentabilidad extraordinaria que saca el fondo excluyendo el impacto de beta.

Alpha = Rentabilidad media del fondo – Beta del fondo * Rentabilidad media del índice

Un Alpha por encima de cero nos indica que el gestor del fondo ha sido capaz de obtener una rentabilidad superior al índice y que esta no se explica por una beta mayor.

8. Ratio PER - Price to Earnings (P/E)


La ratio PER (P/E en inglés) se utiliza generalmente en el análisis individual de una compañía, no obstante, dada su trascendencia suele aparecer en los fondos de inversión como media de los ratios PER de las acciones que lleva en cartera.


Se calcula dividiendo la capitalización bursátil de la compañía entre su beneficio neto.


La forma más habitual de encontrarnos la ratio PER es dividiendo la capitalización bursátil entre los beneficios netos de los últimos 12 meses (TTM – Trailing 12 months), no obstante, existe el Forward P/E que se calcula mediante los beneficios esperados de la empresa haciendo de este modo una estimación sobre cómo irá la compañía.


La ratio PER muestra las expectativas del mercado y expresa lo que los inversores están dispuestos a pagar por cada unidad monetaria de beneficio actual o futuro.


Si la compañía tiene un nivel de ganancias constante, el PER puede interpretarse como el número de años de beneficios que necesita una empresa para recuperar el dinero invertido en la compra de sus acciones.


Por lo general, una ratio PER alta indica que el mercado estima elevadas expectativas de crecimiento y beneficios para la empresa. Por este motivo, en la actualidad los inversores están dispuestos a pagar un precio mayor por sus acciones.


En el caso opuesto, una ratio PER bajo indica que la empresa tiene unas bajas expectativas de crecimiento de beneficios en el futuro.

Aspectos a tener en cuenta


Uno de los grandes errores en la interpretación de la ratio PER es considerar que si una compañía tiene un PER elevado sus acciones están caras y, por tanto, es buen momento para vender sus acciones.


Del mismo modo, un PER bajo no significa que las acciones estén baratas y, por tanto, que haya que comprar acciones de la empresa, puesto que, posiblemente, la empresa deba tener un PER menor ante una expectativa negativa.


Otro error común en la interpretación de esta ratio es comparar el PER de empresas que no se dedican al mismo sector.


Por último, destacar que esta ratio es sensible a las diferentes concepciones y estándares utilizados por la compañía para reflejar sus beneficios. Las amortizaciones o depreciaciones de la empresa pueden alterar la ratio PER mediante la manipulación del beneficio neto.

9. Ratio Precio/Ventas - Price to Sales (P/V)


Se trata de una ratio que compara el precio de las acciones de la empresa con su cifra contable de ventas. Puede calcularse como la capitalización bursátil entre el volumen de ventas acumulado de los últimos doce meses (TTM – Trailing 12 months).

La ratio P/V muestra cuanto están dispuestos los inversores a pagar por un euro de las ventas de la empresa.


De una forma similar a la ratio PER, una ratio P/V alta supone que el mercado tiene unas expectativas positivas de crecimiento de las ventas de la compañía.


La forma correcta de comparar esta ratio es con respecto a otras empresas del mismo sector e industria.


La principal ventaja de esta ratio es que al estar basado en las ventas de la compañía es menos sensible a manipulaciones o estimaciones contables (como si sucede con los beneficios en el PER) .


Además, debido a que las ventas tienden a ser más estables que las ganancias, la ratio P/V puede ser una buena herramienta para seleccionar compañías cíclicas y otras compañías con patrones de ganancias fluctuantes.