• Diego Fernández Martínez

China, Latinoamérica y Francia: Donald Trump recrudece la guerra comercial y abre nuevos frentes.

El acuerdo EEUU-China tendrá que esperar hasta finales de 2020.

Ayer, día 3 de diciembre, los principales índices bursátiles de todo el mundo recibieron un importante mazazo de parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en una entrevista a los periodistas de CNBC en Londres.

“El acuerdo con China depende de una sola cuestión: ¿Quiero llevarlo a cabo? (…) No hay una fecha fijada para el acuerdo. De alguna manera yo pienso que es mejor esperar hasta después de las elecciones para llegar a un acuerdo.”

Donald Trump en su conferencia en Londres, 3 diciembre 2019.


En las últimas semanas los mercados se habían mostrado algo optimistas sobre el acuerdo entre Estados Unidos y China, especialmente gracias al interés mostrado por estos últimos en finalizar esta guerra comercial. Sin embargo, el fin del conflicto parece estar más lejos que nunca.


Además, China no es el único frente abierto del presidente Trump.


Brasil y Argentina, nuevos enemigos comerciales.

El día 2 de diciembre, Trump publicó un Tweet en el que atacaba tanto a Brasil como a Argentina por las continuas devaluaciones de sus monedas, lo cual no es bueno para los granjeros estadounidenses, pues una devaluación de las monedas de los países latinoamericanos favorece las exportaciones de sus productos agrícolas, en detrimento de las “commodities” de Estados Unidos. A raíz de esto, el presidente amenazó con subir aranceles a las importaciones de acero y aluminio procedentes de estos países:


El sector agrícola estadounidense es de vital importancia para Donald Trump, pues es este uno de los sectores donde el presidente obtuvo más apoyos en las pasadas elecciones de 2016, y es evidente que necesita su apoyo si quiere volver a ganar las elecciones en 2020.


Crecen las tensiones con Francia y Europa.

En la cumbre de la OTAN que se está celebrando en Londres, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y Donald Trump tuvieron un encuentro frente a los medios de comunicación, en donde la tensión estuvo muy presente ya que hubo un combate dialéctico en cuanto al apoyo que ambos países dan a la OTAN.


No se comentó nada de política comercial, pero en el día de ayer la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos publicó un informe en el que se detallaban los productos procedentes de Francia en los que se podrían aplicar importantes aumentos arancelarios, entre los que destacan champagne, queso francés, maquillaje y mochilas. Aquí dejamos el enlace del informe.


Este informe se publicó debido a que el gobierno francés pretende imponer un nuevo tipo impositivo del 3% a aquellas empresas que desarrollen actividades económicas en Francia y cuyos ingresos superen los 750 millones de € anuales. Efectivamente, esta medida afecta principalmente a las grandes tecnológicas norteamericanas más conocidas como las famosas FAANG (Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google). Otro motivo que defiende el gobierno estadounidense para la explicar la aplicación de estas tarifas a Francia son los continuos subsidios que da la Unión Europea a la compañía aeronáutica Airbus, que perjudica gravemente a Boeing (su competidor estadounidense).


Donald Trump y Emmanuel Macron en la cumbre de la OTAN, 3 diciembre 2019.


Batacazo para las bolsas norteamericanas. El IBEX 35 finaliza hoy su mala racha de 4 días de pérdidas.

Los tres principales índices norteamericanos estaban experimentando una tendencia positiva en las últimas semanas, la cual se vio truncada por la reciente sucesión de noticias que oscurecen el panorama comercial mundial.


Ayer el S&P 500 cerró con una caída del 0.66%; el Dow Jones (índice industrial) presentó la mayor caída del día, dejándose un 1.01%; y el Nasdaq sufrió una caída del 0.55%.

Este nerviosismo e incertidumbre en las bolsas también se ha esparcido por el resto de los parqués, como era previsible, ya que el devenir de la economía mundial depende del acuerdo entre China y Estados Unidos. Hoy el IBEX 35 ha arrancado con ganancias, para intentar acabar con la racha de 4 jornadas consecutivas cerrando en negativo debido a la guerra comercial.


Veremos cómo siguen evolucionando los mercados y cómo afrontan esta nueva ola de proteccionismo que está acechando sobre el panorama comercial y que parece que ha venido para quedarse.


¿Se acerca el fin del libre comercio?

Todo esto nos lleva a pensar que la maravillosa época de libre comercio que venimos viviendo desde el fin de la guerra fría ha llegado a su fin. La recesión económica de 2008, la cuál causó millones de empleos destruidos es la principal causa de la vuelta del proteccionismo. Movimientos políticos como el Brexit en Reino Unido, Le Pain en Francia, Bolsonaro en Brasil, Matteo Salvini en Italia e incluso Vox en España han utilizado este pretexto para crear un discurso populista que ha calado entre la población para volver a fortalecer la economía nacional, a costa del comercio internacional.


Son varias las investigaciones que han demostrado que el libre comercio ha causado un incremento del crecimiento de la economía mundial. Sin embargo, este crecimiento no ha sido distribuido de la misma forma, ya que los países en vías de desarrollo han sido los que más rápido han crecido (por ejemplo, China, que estos últimos años ha venido creciendo a un ritmo del 10%) en comparación con los países desarrollados (Estados Unidos y Unión Europea como ejemplos).

Además, en los países desarrollados la destrucción de empleo se ha cebado con las clases medias, las cuáles han experimentado una pérdida de poder adquisitivo y han visto cómo la globalización ha causado el empeoramiento de las industrias nacionales. Es por ello que estos movimientos proteccionistas están cada vez ganando más fuerza entre los votantes y, en el medio y largo plazo, un aumento de las medidas proteccionistas sólo provocará una reducción del crecimiento de la economía a nivel mundial.


Es por ello que el acuerdo entre China y Estados Unidos, así como la política exterior que lleve a cabo el gobierno de Trump, es tan importante para la economía mundial: si EEUU comienza a aumentar aranceles a sus socios comerciales el resto de países pueden adoptar esta práctica como ejemplo y el panorama comercial internacional puede verse claramente deteriorado.