• Ionut Traian Matei

¿Cómo funciona el BCE? Así establecen sus políticas los bancos centrales. (1/2)

Una vez más, vuelven a saltar las alarmas sobre el peligro de una crisis global y varios son los motivos -ya por todos conocidos- que lo causan. La incertidumbre económica global es provocada principalmente por el recrudecimiento de la guerra comercial entre Estados Unidos y China que ahora extiende su foco al mercado de divisas mientras Donald Trump presiona a la Fed para que continúe con los recortes en los tipos de interés. El Brexit y la cada vez más posible salida del Reino Unido sin un acuerdo con la UE que provoca que el Reino Unido haya tenido un crecimiento negativo del 0,2% en el último trimestre.


En este panorama internacional, la economía de la Eurozona sigue con un crecimiento mínimo atribuyendo la culpa a estas incertidumbres políticas y proteccionistas.

En la actualidad, están siendo especialmente preocupantes los resultados del sector de manufactureras y la inflación, situándose esta última en el 1,1% en julio (Eurostat) muy alejada del objetivo marcado por el BCE del 2%.


Por su parte, Mario Draghi no esconde su preocupación “No nos gusta lo que vemos en el frente de la inflación” (Draghi, M. 25 julio 2019) advirtiendo que tan alarmante es que este índice se desvíe tanto por arriba como por abajo del objetivo. Por este motivo, el gobernador del BCE ha anunciado que está preparando un arsenal de medidas de estímulo para impulsar el crecimiento e impulsar la inflación, pero ¿cuáles son las herramientas que tiene a su disposición el BCE? En este artículo y el siguiente nos gustaría explicar cómo funciona la política monetaria del Banco Central Europeo y qué herramientas tiene a su disposición para actuar frente a la incertidumbre internacional y los pésimos resultados económicos de los últimos años.


¿Cómo actúa la política monetaria del Banco Central Europeo?

El Banco Central Europeo, al igual que la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra, implementan la política monetaria convencional a partir de dos pilares: la señalización de la orientación monetaria a partir de un tipo de interés y las operaciones de gestión de la liquidez mediante las operaciones sobre el balance del banco central.


Más concretamente, el BCE utiliza como tipo de interés de referencia para su política de señalización el mínimo interés de las subastas de operaciones principales de financiación (OPF) que ejecutan los bancos centrales nacionales mediante subastas estándar. Este enfoque de la política de señalización es conocido generalmente como política de precios o de tipo de interés y se hacen en consecuencia con el objetivo de inflación a medio plazo lo que marca el nivel del resto de tipos de interés de la economía. Para alcanzar dicho nivel, el BCE utilizará las operaciones de gestión de liquidez.


Como acabamos de mencionar, la variación de los tipos de interés oficiales afecta a los tipos de interés bancarios y de mercado debido a que el sistema bancario demanda el dinero que emite el BCE para satisfacer la demanda de efectivo en circulación, compensar saldos interbancarios y cumplir con las exigencias de reservas mínimas. De una forma indirecta, los tipos de interés oficiales afectan a los tipos de mercado ya que el sistema bancario los traslada a sus clientes modificando el coste de los créditos y la remuneración de los depósitos.


Esquema del mecanismo de transmisión de los tipos de interés oficiales a los precios

BCE. (Octubre de 2010). La respuesta del BCE a la crisis financiera. Boletin Mensual BCE.

Consecuentemente, las variaciones de los tipos oficiales influyen en las expectativas sobre los tipos de interés a largo plazo (la curva de tipos) que modifica los precios y rentabilidades de los activos financieros -ya sean de renta fija como variable- lo que altera las decisiones de ahorro e inversión de las economías domésticas y las empresas.

De esta manera, sabemos que unos tipos de interés bajos favorecen el consumo -debido a la baja rentabilidad de los ahorros- y, la inversión -al reducir el coste de la financiación-. Estas decisiones alteran la demanda agregada influyendo, de este modo, en los precios y en la inflación futura esperada.


Por otra parte, las variaciones del tipo de interés también influyen en el tipo de cambio a través de los flujos internacionales de capital lo que aprecia o deprecia el valor de la moneda alterando los precios de las exportaciones e importaciones de la economía.


Por lo tanto, observamos que el objetivo principal de la política monetaria está enfocada a la estabilidad de los precios y los salarios que mantengan la inflación dentro del objetivo establecido.


Tras la fijación de los tipos oficiales, el BCE emplea los instrumentos de inyección de liquidez junto a otros adicionales para corregir los déficits o superávits temporales en los mercados monetarios. La acción conjunta de todos los instrumentos utilizados por un banco central determina el préstamo neto realizado a las entidades de crédito que les permite cumplir con las exigencias de reservas necesarias.


Como conclusión de este primer artículo de la serie tenemos que destacar que los bancos centrales mantienen una separación entre las decisiones de política monetaria (función de señalización) y su ejecución mediante las operaciones de política monetaria (función de gestión de la liquidez), con el fin de evitar que la gestión ordinaria de la liquidez pueda confundirse con cambios en la señalización. Mediante este principio, la gestión de la liquidez tiene una función de apoyo sin alterar en ningún momento la señalización monetaria.


Continúe leyendo la segunda parte de este post aquí:

El BCE y las políticas monetarias no convencionales tras la Gran Recesión (2/2).