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Cómo invertir en oro y diversificar nuestra cartera.

Cómo y por qué debes diversificar tu cartera con oro. Todo lo que debes saber.


Si ya has decidido poner a trabajar tus ahorros para ti mediante la inversión a largo plazo, te damos la enhorabuena, ya has dado un paso muy importante y no deberías dejar de formarte. Para ello, te recomendamos visitar nuestra Biblioteca TFR, con los libros imprescindibles para inversores y emprendedores. Pero no hay que parar ahí, el siguiente paso es optimizar el proceso de inversión protegiendo tus inversiones.


Cada inversor tenemos un perfil de riesgo distinto, unos son más tolerantes mientras otros son más aversos al riesgo, pero de lo que no hay duda es de que, en cualquier caso, es importante tener algún tipo de protección frente a las grandes bajadas del mercado, esto se consigue mediante la diversificación de nuestra cartera.


Hoy os traemos uno de los métodos más conocidos pero, sin embargo, más infravalorados de diversificación, la inversión en oro. A continuación, te presentamos un índice para llevarte por esta guía.





Índice del artículo:


  1. ¿Por qué diversificar con oro?

  2. Efecto de diversificar con oro.

  3. ¿Cuánto peso debemos asignarle al oro en nuestra cartera?

  4. ¿Cómo puedo invertir en oro?



1. ¿Por qué diversificar con oro?


Puede que te estés preguntando en primer lugar, ¿por qué debería diversificar con oro? ¿Por qué no otro activo? En primer lugar, debes tener en cuenta que una buena diversificación no consiste en escoger un par de tipologías de activo y apostarlo todo a un 50-50.

Una correcta diversificación de nuestra cartera consistirá en buscar aquella combinación de activos que nos permita:


1. Obtener una buena rentabilidad, reduciendo la volatilidad a los niveles que se adecuen a nuestra tolerancia.

2. Que los activos que componen la cartera tengan, sin dejar de perder rentabilidad, la menor correlación posible entre ellos.

Este punto es importante y significa que no solo tenemos que diversificar por tipo de activo (Por ej. Renta variable, renta fija, private equity, materias primas, etc.) si no que también tendremos que intentar diversificar dentro de cada tipología por subsectores e incluso zonas geográficas.

3. Optimizar al máximo lo que pagamos en impuestos por la rentabilidad de nuestras inversiones. Recuerda que el interés compuesto es el principal motor de la rentabilidad a largo plazo. Si estamos continuamente pagando una gran parte de nuestra rentabilidad en impuestos, este motor se ralentiza.





Una vez que tenemos claro en qué consiste una correcta diversificación, quizás podamos intuir el por qué diversificar con oro. A continuación, te damos varias razones:


- El oro es un activo físico real. Los activos reales, a diferencia de los activos financieros, forman su precio en función de la oferta y demanda de estos para la producción de bienes y servicios o su consumo directo, mientras que los activos financieros lo hacen en función del valor presente de los flujos de caja futuros esperados. Esto hace que el oro sea un activo con menor correlación a los mercados financieros. Esto es exactamente lo que buscamos a la hora de diversificar.

- Efecto inflación. El hecho de que el oro sea una materia prima y un activo físico real hace que la inflación tenga un impacto positivo sobre su valoración, mientras que el efecto es negativo sobre los activos financieros. Diversos estudios han demostrado que la correlación de los futuros sobre materias primas es positiva con la inflación y que la correlación se incrementa con el horizonte temporal. Por tanto, la inflación y el tiempo juegan a nuestro favor si poseemos materias primas. Además, el oro, a diferencia de otras materias primas, es un bien duradero, es decir, no pierde valor o utilidad por el hecho del paso del tiempo, lo que lo hace más capaz de conservar su valor.

- Activo refugio. Por su naturaleza y su menor correlación con el mercado financiero, así como por su demanda histórica durante cientos de años, el oro es un activo considerado activo refugio por gran parte de los profesionales del sector. La historia nos ha demostrado en más de una ocasión, la revalorización del oro en momentos en los que el mercado financiero de acciones y bonos parecía que se estaba derrumbando. Esto lo hace per se un activo diversificador.


- Producción estable. El oro es un bien escaso y sus reservas mundiales no son tan altas como creemos. Esto hace que su producción (oferta) sea bastante más estable en comparación con otras materias primas, como pudiera ser el petróleo. Su producción aumenta en torno a un 2% de forma anual, por tanto, es más difícil que se vean grandes "bandazos" en el precio provocados por el lado de la oferta.



2. Ejemplo del efecto de diversificar con oro.


El simple hecho de añadir algún tipo de activo relacionado con el oro no conseguirá que nuestra cartera se diversifique directamente, pues hay que escoger bien el activo y comprobar que efectivamente, nos proporciona algún tipo de reducción en la correlación (esto lo veremos en el siguiente apartado).


No obstante, si el activo se escoge bien y el porcentaje de allocation que le asignamos es el óptimo, podemos conseguir notables resultados.


A modo ilustrativo hemos compuesto y comparado dos carteras de inversión. La primera de ellas esta compuesta en un 50% por renta variable y un 50% renta fija (para ello hemos escogido dos índices bastante, el índice MSCI World All-Country Equity Index y en cuanto a renta fija, un ETF, el SPDR® Bloomberg Barlcays International Treasury Bond. En cuanto a la segunda cartera, hemos decidido escoger ambos activos anteriores, ponderados a un 45% cada uno, y como tercer activo ponderado al 10%, el Gold Buillion Securities ETF de Alemania, el cual tiene por objetivo realizar el seguimiento del precio y características de rendimiento del oro. El periodo escogido es 2007 (pre-crisis financiera) hasta mayo de 2020. Podemos ver los resultados más abajo.




Si bien la rentabilidad en la cartera que incluye oro es mayor en el acumulado del período, no queremos focalizarnos solamente en este punto puesto que, como hemos comentado anteriormente, el resultado final dependerá mucho del activo escogido y de la ponderación en la cartera.


No obstante, si queremos destacar como, con un peso del 10% de oro en la cartera, podemos observar menores caídas en momentos de alta volatilidad. Con esta ponderación, observamos una volatilidad anual media para el periodo en la cartera de RV/RF de un 9,75%, mientras que la cartera con un 10% de oro la ha reducido a un 8,30 %.


Si aumentamos el peso del oro todavía más, por ejemplo, a un 15%, vemos que la volatilidad se reduce todavía más.






3. ¿Cuánto peso debemos asignarle al oro en nuestra cartera?


Esta es una pregunta muy difícil de responder y es que, como hemos comentado anteriormente, debe ser el propio inversor quien decida qué porcentaje asignarle a este tipo de diversificación en función de su aversión al riesgo. Si bien el oro es un buen activo para conseguir nuestro objetivo de descorrelacionar la cartera, es verdad que también es un activo difícil de valorar ya que su precio no es fácilmente medible mediante modelos matemáticos, si no que se basa más bien en la oferta y la demanda mundial.


A modo de aproximación, un buen porcentaje que nos podría permitir notar sus efectos reductores de la volatilidad a medio largo plazo podría ser asignarle un peso de entre un 5% y un 15% de la cartera. Un peso mucho mayor podría exponernos a los riesgos propios de fuertes caídas en los mercados de materias primas debidos a distorsiones en la oferta y demanda, mientras que un peso mucho menor no conseguirá que tengamos un gran efecto diversificador.






4. ¿Cómo puedo invertir en oro?


Si ya hemos tomado la decisión de asignar una parte de nuestro porfolio a la inversión en oro, ahora llega la pregunta, ¿y cómo lo hacemos?


Existen varias formas en las que un inversor particular puede invertir en oro, si bien, no todas son igual de prácticas y efectivas a la hora de complementar nuestra cartera. Tenemos que hacernos varias preguntas antes de decidirnos por una de ellas:

- ¿Qué relación tiene el activo con el precio directo del oro?


- ¿Me aporta realmente una reducción de la correlación con los mercados de renta fija y variable?


- ¿Qué facilidad tengo para comprar el activo y aportar constantemente en él?


- ¿Qué tratamiento fiscal tendrán mis rentabilidades obtenidas por el activo?


Pues bien, después de hacernos estas preguntas, veamos las opciones que tenemos.

1. En primer lugar, la forma mas directa coger nuestro dinero, acercarnos a una joyería o comerciante local y comprar directamente bienes físicos de oro. Esta es una opción, pero no es demasiado práctica por razones logísticas, ni demasiado eficiente, puesto que los intermediarios y financieros no nos ofrecerán el mismo precio que el mercado.

2. Acciones: para el inversor particular es muy difícil y arriesgado comprar los derivados financieros que compran los profesionales del mercado, debido a su tamaño y la complejidad para acceder a estos mercados. Por ello, una de las opciones es invertir en acciones de empresas que se dediquen directa o indirectamente a la extracción, producción o comercialización del oro o de productos derivados del mismo.


Si bien esta es una opción más práctica, hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, el valor de estas acciones no dependerá simplemente de la evolución del precio del oro, si no también del análisis fundamental de la propia empresa: su management, sus flujos de caja, la manera en que gestiona sus activos, etc. Es posible que estas empresas, a pesar de dedicarse al oro tengan una alta correlación con los mercados de renta variable y, por tanto, no sean la mejor opción para reducir nuestra volatilidad.

3. CFDs: son los denominados “contratos por diferencias”. Esta es una opción que nos permitirá beneficiarnos de las bajadas y subidas del precio del oro, ya que su beneficio es igual a la diferencia entre el precio de “apertura” de nuestra posición y el de “cierre”, sin tener que pagar el precio completo del activo subyacente. Pero, en nuestra opinión, no es el activo óptimo para diversificar una cartera.


Los CFDs son productos complejos, apalancados y que suelen requerir de alguna garantía por parte del emisor, por lo que no los hace muy eficientes ni seguros para incorporar a una cartera de inversión a largo plazo.

4. Fondos de inversión: un fondo de inversión es un vehículo que deja en manos de un gestor profesional y de una sociedad gestora de inversiones colectivas la composición de una cartera en la que estaremos directamente invertido mediante participaciones. La mayoría de fondos de inversión relacionados con el oro no invertirán directamente en oro, ni alcanzarán un movimiento igual en su precio, puesto que se compondrán, como en el caso anterior, de acciones de empresas que se dedican a algún tipo de actividad relacionada con el oro. Al igual que en el caso anterior, la reducción de la correlación puede no ser la más óptima. Te recomendamos que si vas a invertir en oro mediante fondos, busques uno cuya beta este cercana a 1 con respecto al movimiento de los futuros del oro. No obstante, en la mayoría de casos, los fondos de inversión tendrán beneficios fiscales superiores con respecto a invertir directamente en acciones.


Si quieres aprender más sobre fondos de inversión y cómo se analizan, te recomendamos hojear nuestros análisis de fondos de inversión gratuitos, listos para descargar.

5. ETFs: dejamos para el final una de las mejores opciones para el inversor particular para invertir en oro. Los ETFs o exchange traded funds son fondos de inversión que cotizan directamente en bolsa, al igual que las acciones. La diferencia entre invertir en oro mediante acciones y mediante ETFs es que los segundos tendrán como activo subyacente el oro y la evolución en su precio será muy parecida a la de este. Por tanto, son muy buena opción para reducir la beta de nuestra cartera. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en cuanto a tratamiento fiscal, la rentabilidad obtenida por ETFs tributa de la misma forma que las acciones.




Cómo hemos visto, son numerosos los beneficios de diversificar nuestra cartera mediante oro, y tenemos diferentes formas de hacerlo. Es por ello que a la hora de configurar el asset allocation de nuestra cartera, este es un activo importante que no debemos dejar de considerar. No obstante, recordamos una vez más, que la diversificación debe ser eficiente y ajustarse a nuestro perfil como inversor.



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