La crisis y la pérdida de poder adquisitivo de la clase media en los países desarrollados

December 18, 2017

El desafío independentista en España, el éxito de Trump en Estados Unidos, la victoria del Brexit en el Reino Unido o el ascenso de partidos extremistas en el centro de Europa nos muestra que nos encontramos en una etapa de cambio y descontento de la población y la clase media de los países desarrollados.

Todos estos acontecimientos parecen compartir un mismo denominador, un creciente descontento de la clase media en los países desarrollados y las viejas democracias del mundo que, parecen conducir a un mismo resultado; el aumento del proteccionismo y la ruptura con el establishment.

 

Para el correcto análisis de estos hechos debemos extraer los antecedentes que los originaron. La creciente crisis de la globalización en la que los habitantes de los países desarrollados desconfían de los partidos tradicionales que, con políticas como la mayor integración global, prometían en la última década del siglo XX, un aumento de los salarios, productividad, mayor protección laboral y reducción de la desigualdad global. Sin embargo, el resultado ha sido una larga y dolorosa crisis mundial cuyos efectos han llevado a una menor protección laboral, mayor desempleo, mayor precariedad y un estancamiento salarial.

Los acuerdos comerciales a ambos lados del Pacífico y Atlántico que prometían reducir el desempleo y crear mejores trabajos bajo la premisa de “el comercio es beneficioso para ambas partes” ha producido resultados contradictorios. En este contexto, el discurso de los partidos de extremistas ha ganado peso en el panorama político internacional siendo sus temas principales la política comercial y la inmigración.

El economista Branko Milanovic, en su obra “Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization” se plantea si la globalización ha reducido la desigualdad global y, descubrir qué clases han salido beneficiadas de ella.

 

Fuente: Branko Milanovic

 

En el gráfico superior que muestra la evolución del aumento proporcional de los ingresos reales per cápita en la distribución mundial de la renta entre 1988 y 2008 obtenemos como conclusiones que;  el 2% más pobre del mundo experimentó un aumento de ingresos de tan sólo un 22% (dato inferior a la media global), por otra parte, la clase media global, comprendida desde el percentil 45 y el 65, han experimentado un aumento de sus ingresos de alrededor del 60% desde el 1988 y el 2008. En este último grupo destacan las nuevas clases medias de China e India con niveles de poder adquisitivo medio-alto.

Por otra parte, entre los percentiles 80 y 95, encontramos las clases medias y medias bajas tradicionales de los países desarrollados, en este grupo observamos un estancamiento en su nivel de vida siendo, la única clase que no ha aumentado sus ingresos reales durante estas dos décadas, ya que el último porcentaje, correspondiente a la clase alta global, sí ha observado un aumento del 40%.  

El panorama general es, por tanto, una moderada disminución de la desigualdad global y el aumento de la desigualdad dentro de los países, especialmente en los desarrollados.

El malestar ante este estancamiento de la calidad de vida, los salarios y la menor protección laboral de los trabajadores de clase media de los países desarrollados ha mostrado su descontento en las urnas llevando al éxito la campaña de Trump o el Leave en el Reino Unido entre otros.

 

 

 

 

 

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